Sobre lo sublime…

Como parte de mi último proyecto personal. Una parte del texto que llevo escrito para el sustento teórico:

“Vemos las cosas, no como son, sino como somos nosotros”

Immanuel Kant, filósofo alemán.

A mediados del S. XVIII Edmund Burke, político, filósofo e impulsor de una estética psicológica, exponía la idea de lo sublime en su obra “Philosophical Enquiry into the Origin of our Ideas o the Sublime and Beautiful” (1757). Posteriormente, en un largo pasaje de su “Crítica del Juicio” Kant abordó la “analítica de lo sublime”, concluyendo que solo los espíritus más fuertes están en condiciones de enfrentarse a los misterios de la naturaleza.

Lo sublime para Burke y para Kant debe entenderse como aquello que nos atrae y  la vez lo rechazamos, nos place pero nos da temor: “Una belleza horrible, algo que supera nuestra capacidad mental y física” según sus propias palabras. Para el pensador alemán, las sensaciones de placer o dolor no residen en los objetos que las provocan, sino en el hombre que las experimenta. Es cierto, sin embargo, que sólo objetos grandiosos pueden provocar lo sublime, mientras que lo bello cabe en los más pequeño. Lo bello agrada, mientras que lo sublime asombra y hasta asusta, lo bello activa las fuerzas vitales, mientras lo sublime las suspende un tanto, para provocar luego efusiones mayores. Encontramos lo bello en la naturaleza exterior, fuera de nosotros; lo sublime, en cambio, está dentro, en nuestras mismas ideas. Lo sublime no solo se relaciona con la presencia de lo grandioso y lo extrahumano, sino también con cierto sentimiento de dolor, espectáculo y peligro. Es una complacencia ambigua y extraña: se trata de cierto “horror delicioso”, asociándose a la oscuridad, la grandeza, etc. El infinito es la razón de lo sublime, mientras que lo bello se basa en lo limitado. La grandiosidad de la obra de arte ya no reside en su adecuación a una idea, ni en su imitación de las obras de la antigüedad o las bellezas naturales, sino en algo tan impalpable como el alma que habita en la naturaleza.